domingo, 1 de abril de 2012

España intentó más de una vez hacerse con Inglaterra

Antes de empezar os doy las gracias por todos los comentarios que habéis mandado, y os pido perdón por el retraso, ya que hace más de un mes que no publico nada, pero tampoco he tenido tiempo para poder hacerlo. Además, ya estoy trabajando en las entradas sobre cada país desde el que se ha visitado el blog.
Dicho esto, ya podemos empezar con los desembarcos españoles en Inglaterra, que por cosas del destino, nunca triunfaron.
La Gran Armada de Felipe II no fue el único intento español de desembarcar en Inglaterra, hubo muchos más, de los cuales varios, llegaron a tomar tierra. Estos desembarcos se dieron en los siglos XVI y XVII, ahora veremos algunos:
Durante el siglo XVI y buena parte del siglo XVII los  marinos españoles navegaban sin miedo por cualquier mar del mundo. Por ello no debería llamar la atención que se ordenasen ataques a Gran Bretaña cuando los piratas ingleses y sus protectores (los reyes de dicho país) saqueaban mercantes o ayudaban a los rebeldes holandeses
El primer gran ataque fue la Gran Armada, que como sabéis fracasó, y la respuesta inglesa, la contraarmada, no se hizo esperar, pero también terminó en derrota.
En 1590 asciende al trono de Francia un protestante. Felipe II manda tropas para apoyar a los católicos. Por otra parte, los ingleses también mandan soldados para ayudar al rey luterano. Los españoles, para condenar la conducta inglesa, no se andan por las ramas y mandan una flota de castigo formada por 4 galeras y 3 compañías de arcabuceros. Desembarcaron en un pequeño puerto de Cornualles, los aldeanos huyen despavoridos y dejan el puerto a los españoles. En los dos días siguientes arrasaron la comarca y reembarcaron sin problemas, ya que las milicias, aunque triplicaban a los españoles, no se atrevían contra éstos. Como final, celebran una misa y embarcan. En el camino de vuelta se topan con una flota holandesa de 40 navíos mercantes y 6 armados. El sorprendente resultado fue de 4 buques hundidos a los holandeses, y ni un buque español perdido. Las únicas bajas españolas de la campaña fueron una veintena de hombres, que murieron durante el combate naval.
En 1596, una flota inglesa de 120 barcos, a los que hay que añadir 25 holandeses, tomó rumbo a las Indias para hacerse con el oro de los españoles, pero en vez de defenderse, Felipe II decidió atacar a Inglaterra y desembarcar. De esta manera, el 19 de octubre de 1597, una flota de 160 navíos, más grande que la Gran Armada, tomó rumbo a Falmouth, Cornualles. Como en la anterior ocasión las tormentas frustraron el ataque, pero no se produjo ninguna pérdida. Al parecer, mientras toda la flota se retiraba, siete barcos, que no sabían que había que retirarse, desembarcaron a 400 hombres que se atrincheraron en la zona. Tras siete días esperando órdenes, comprendieron que debían retirarse, y así lo hicieron. Por otra parte el panorama de los almirantes de la expedición inglesa no era mejor, ya que al volver, se encontraron con acusaciones de alta traición, por dejar indefenso al reino.
Bueno amigos, esta tan sólo ha sido la primera parte, porque aún nos quedan varios intentos, que para desgracia de los españoles, sólo se quedaron en intentos.

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