lunes, 30 de abril de 2012

España intentó más de una vez hacerse con Inglaterra II


Vamos a comenzar con la segunda parte, que espero que os guste más que la primera.
Estamos en 1601, y hace tres años que España ha cambiado de rey, ahora es Felipe III. En Inglaterra hay varias rebeliones por parte de los irlandeses, y Felipe III decide ayudarles. Para ello manda 4500 hombres. Aunque el destino era Cork, los vientos desplazan la flota hacia Kinsale. Esta vez el tiempo no fue el responsable del fracaso, si no el populacho, que no se sublevó. A la flota británica le fue fácil rodear la bahía y aislar a los soldados españoles y sus aliados. Al final, y tras varios intentos de romper el cerco inglés, los españoles trataron con los ingleses embarcar e irse a la Península Ibérica. Los españoles habían perdido 600 hombres aproximadamente.
La última vez que los españoles intentaron invadir Inglaterra fue tras la Guerra de Sucesión Española y el Tratado de Utrech, mediante el cual se acabó la Guerra de Sucesión. La más perjudicada del Tratado fue España, ya que perdió sus territorios en España, Menorca (una isla importante para España en el Mediterráneo) y Gibraltar (una ciudadela en la Península Ibérica). En cambio, la más beneficiada fue Inglaterra, ya que se quedaba con Gibraltar y Menorca; sus peores enemigos (España y Francia) no se podían unir en un mismo país (a pesar de que Francia ganó la guerra); España pasaba a ser una potencia de segundo orden, la cual, a penas era una sombra del esplendoroso imperio de los siglos XVI y XVII. Pues bien, para dar la vuelta a esta situación, el nuevo rey español, Felipe V, decidió atacar a Inglaterra. Para ello, se apoyó en que el rey de Inglaterra era muy impopular y ayudó a los Estuardo y a sus partidarios los jacobitas (llamados así, porque apoyaban al Jacobo III). Los apoyos de Jacobo eran los ingleses católicos, los irlandeses y los escoceses.
Felipe V decidió atacar Inglaterra. Este ataque consistía en mandar una pequeña fuerza a Escocia que se uniría a los rebeldes de allí, mientras que una flota mayor y con un gran ejército (5.000 soldados y 30.000 mosquetes) desembarcarían en Gales o en Cornualles. Esta última acción provocaría un ataque español a una Londres indefensa porque el ejército inglés habría ido a Escocia para sofocar la revuelta, ya que si no lo hicieran, Escocia se habría independizado.
El plan español empezó con mal pie ya que, aunque la flota pequeña (2 fragatas, 307 infantes de marina y 2000 infantes) pudo zarpar, la segunda y más grande no pudo hacerlo por culpa del tiempo. Además, no se pudo avisar a la flota pequeña, porque ésta zarpó antes.
De esta forma, el 4 de abril de 1719, los españoles toman las islas Hébridas y marchan hacia Iverness (de donde era señor Macbeth). Al invadir esta ciudad, se enteraron de que el ataque al sur no se produciría, los clanes escoceses no habían conseguido reclutar a suficiente gente, las dos fragatas habían partido y que marchaba hacia el norte un gran ejército inglés con suficientes hombres como para aniquilarlos. Ante esta situación, los españoles establecieron su cuartel general en el castillo de Eilan Donan, donde dejaron la munición y una pequeña guarnición de 50 hombres. Tres fragatas inglesas entraron en la laguna que protege el castillo, y ofrecieron la rendición a los españoles, los cuales, la rechazaron. Ante esto, los ingleses bombardearon el castillo: sólo hubo 5 supervivientes. a pesar de esto, los españoles se unieron al ejército escocés y lucharon contra los ingleses en la batalla de Glien Shiel, en la que los ingleses con fuerzas muy superiores destrozaron a los escoceses y españoles. Aunque el gobernador inglés no pagó la manutención de los prisioneros españoles, éstos volvieron a casa en octubre.
Bueno, tras este último, los españoles no han vuelto a intentar invadir Inglaterra.
Tan sólo espero que os haya gustado y hayáis encontrado esta entrada interesante. 

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